Nací en Sabadell (Barcelona), y desde pequeño descubrí que los libros podían ser tanto refugio como ventana a otros mundos. Pasaba horas leyendo y escribiendo, imaginando historias que mezclaban lo cotidiano con lo extraño, lo real con lo que no se puede explicar. Escribir siempre ha sido mi forma de entender el mundo y de compartir lo que siento. A mis 24 años, este es mi primer libro y, espero que quienes lo lean encuentren en él algo que los haga pensar, sentir y recordar que todas las historias merecen ser contadas.